A pesar de la aparente prosperidad que vienen teniendo durante esta temporada, directores y ejecutivos de los más importantes museos de los Estados Unidos (MoMA, Brooklyn Museum, Metropolitan Museum of Art) se encuentran planificando estrategias para reducir el impacto de la crisis financiera mundial que, especulan, recaería en sus instituciones.
Se pronostica que la crisis financiera llegará a los museos, sin embargo no se puede determinar un lapso de tiempo exacto. En primer lugar, pensemos cómo afectaría la crisis económica mundial a la dinámica de los grandes museos americanos. Los ejecutivos afirman que se discutiría sobre el tamaño y el tipo de exhibiciones, así como sobre el proceso de adquisición de piezas – aspectos en los que normalmente el curador tenía carta libre, incluso se replantearía el tema de merchandising y artículos que se ofrecen en los gift shops . Por esa razón ya se intuye una dependencia hacia las exposiciones temporales e itinerantes, especialmente de los grandes maestros. El problema con esta clase de exposiciones es que se ignoran los requisitos básicos de la conservación misma de los objetos del museo en sí: desde el proceso de traslado de las obras de un país a otro (en el cual siempre existe un tipo de riesgo), hasta el financiamiento que se necesita para el montaje y adquisición de estas obras que de por sí son las más caras.
Es un hecho que han disminuido las fuentes de ingresos por aportaciones (a pesar que algunas empresas lo nieguen por cuestiones de imagen), sin embargo la mayor parte de estas no provienen de empresas públicas – pues el gobierno de EEUU no tiene un ministerio de cultura central que establezca una política nacional hacia las artes- sino mas bien de capital privado.
Muy aparte de la revolución de los blockbuster exhibitions la suerte de los museos pende de un hilo puesto que a fin de año la mayoría de los actuales miembros donantes del MoMA o de cualquier otro museo empezarán a hacer cuentas sobre deduciones en tributos lo que probablemente resultará en detrimento de las actividades programadas para los años siguientes. Por otro lado, los fondos de las colecciones es muy probable que disminuyan por motivo que los donantes soliciten el retorno de sus obras al tener como prioridad la satisfacciones de sus propias necesidades. Si es así, cómo es que los museos van a poder financiar exhibiciones de los grandes maestros? La alternativa es la alianza entre museos, por lo pronto sólo queda esperar hasta diciembre y cruzar los dedos para que los estrategas encuentren pronto las manera más exacta y concreta para controlar la situación.
Yo soy de los que creen que las crisis en ambientes favorables (léase una crisis en un país primermundista) genera crecimiento en mediano plazo. El mal momento va a forzar a buscar como tu bien dices nuevas estrategias, que al final le harán un bien, tanto a los museos como a los que suelen visitarlos.
Creo, pudiendo estar equivocado, que las crisis si son prevenidas y con una estrategia definida y conciente sirven al mejor desarrollo de la situación. En este sentido, tu artículo es la primera parte de lo que tendríamos que avisorar como futuro. Me atrevo a pensar que el futuro es mejor.
Siempre habrá esperanza…en tiempos de crisis siempre surge las mejores épocas en el arte.